El mundo Romano: El surgimiento del mundo romano.
UBICACIÓN GEOGRÁFICA
La península itálica está ubicada entre España y
Grecia; tiene la forma de una bota. En el centro de Italia se encuentra
la región del Tíber, que atraviesa la zona de Lacio. Roma se sitúa en
unas colinas que dominan el paso por el Tíber.
LA MONARQUÍA, LA REPÚBLICA Y EL IMPERIO
Monarquía
Los
etruscos ocuparon Roma y fundaron una ciudad-Estado, pero los reyes
etruscos eran injustos y los romanos de la región de Lacio expulsaron
del poder al último rey etrusco llamado Tarquino el Soberbio. Así
terminó la monarquía.
La República
Los romanos, llamados también latinos, establecieron una nueva forma de gobierno: la República.
Nombraron
dos cónsules para ejercer el poder. Había un Senado, formado por nobles
de gran sabiduría, que dictaba las leyes y supervisaba la conducta de
los cónsules.
En
este periodo Roma ya había conquistado muchos territorios, entre ellos
el de la península itálica. Los generales romanos eran admirados y
elegidos cónsules.
Uno de estos generales fue Julio César, quien conquistó la Galia y realizó campañas militares en Egipto, Britania y Germania.
Como
cónsul, Julio César confió en su popularidad y gobernó sin tomar en
cuenta al Senado. Finalmente fue asesinado por los partidarios del
Senado. La República se había debilitado por guerras civiles y
sublevaciones de esclavos.
El Imperio
Octavio instauró el Imperio como nueva forma de gobierno y tomó el nombre de Augusto, que significa sagrado; asimismo, reunió en su persona todos los poderes.
Durante su mandato, Roma se engrandeció y terminó la conquista de la península ibérica.
En esta época nació Jesucristo en
una de las colonias romanas. El cristianismo predicó la igualdad de
todos los hombres ante Dios, de ahí que los primeros en acogerla fueron
los esclavos. Posteriormente, el cristianismo se convirtió en la
religión oficial de Roma.
LA CULTURA
El
centro del Imperio era la ciudad de Roma. Los romanos se reunían en el
Foro (plaza pública) para discutir asuntos de gobierno.
La
gente acudía a la plaza para comprar mercaderías procedentes de remotas
regiones conquistadas. Adoraba a sus dioses en los templos. Asistía al
circo a presenciar el espectáculo que ofrecían las batallas de los
gladiadores. La ciudad romana brindaba a sus habitantes una serie de
juegos y diversiones.
De
la ciudad salían excelentes caminos que comunicaban con todas las
regiones del Imperio, así como con las rutas marítimas. De este hecho se
deriva la conocida frase: "todos los caminos llevan a Roma".
Bajo el dominio romano, el latín se impuso como lengua oficial y, poco a poco, desplazó las lenguas de los pueblos conquistados.
Ese
contacto del latín con otros idiomas originó el nacimiento de las
llamadas lenguas romances que se hablan en la actualidad: el español, el
francés, el italiano, el portugués y el rumano.
La
necesidad de mantener unido a un imperio tan grande dio lugar a la
creación de leyes escritas. El objetivo era aplicar justicia, regular la
conducta del pueblo y establecer la forma de gobierno.
Para
los romanos todos los hombres tenían los mismos derechos; sin embargo,
dividían a las personas en ciudadanos y no ciudadanos, según la riqueza
que poseyeran.
En la actualidad, el derecho romano es la base de las legislaciones de las sociedades contemporáneas.
LA EXTENSIÓN Y LA ORGANIZACIÓN DEL IMPERIO
Roma
conquistó durante cinco siglos grandes territorios, convirtiéndose en
un poderoso imperio. Extendió sus dominios por Egipto, España, Francia,
Inglaterra, Rumania y diversos pueblos de Asia Menor.
Un
gobernador romano encabezó cada pueblo sometido, encargándose de
aplicar las leyes del Imperio y organizar a los pueblos conquistados
como provincias de Roma.
En
la religión, además de sus propios dioses, los romanos incorporaron las
divinidades de los pueblos conquistados. Pese a venerar a tantos
dioses, los romanos no reconocieron la religión cristiana, cuyos
seguidores fueron duramente perseguidos. El cristianismo predicaba
adorar a un solo dios y no rendir culto al emperador. El emperador
Constantino convirtió el cristianismo en religión oficial del estado
romano.
La
arquitectura romana destacó por el uso del arco y la bóveda, así como
por lo monumental de sus obras. Muchas de sus construcciones eran para
el uso público.
Aún
existen numerosas muestras de ello; por ejemplo, los acueductos, los
caminos, los baños públicos (llamados termas), el Coliseo romano y
otros.
LA INVASIÓN BÁRBARA
La
tercera época de Roma, la del Imperio, duró aproximadamente 500 años.
Roma había crecido tanto que para mantener su unidad necesitaba de
emperadores fuertes.
Al
final del Imperio, el emperador Diocleciano tomó la decisión de dividir
el Imperio en dos partes: el de Occidente con capital en Roma y el de
Oriente con capital en Bizancio, después llamada Constantinopla. En el
año 476 d.C., la invasión bárbara terminó con el dominio romano en el
occidente de Europa.
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